Facebook

Entradas recientes de Blog

  • La saga Millennium es una serie de novelas criminales suecas creada por Stieg Larsson y escritas las tres primeras obras por él mismo y las siguientes por David Lagercrantz, que ha conseguido un éxito de ventas a nivel internacional. Los dos personajes pri...
  • LA PANDEMIA APAGÓ NUESTROS RUIDOS MENTALES   “Si cada uno de nosotros barriera nuestra propia puerta, todo el mundo estaría limpio” Madre Teresa Calcuta   Escribo este artículo desde el confinamiento. Ya he cumplido mi cuarentena y aún sigo enc...
  • La COVID-19 hizo cambiar la fecha de estreno de la película Top Gun 2, inicialmente estaba preparada para el (26 de junio, 2020) pero ahora con los estragos que está causando la enfermedad la cinta se estrenaría para el mes de diciembre de 2020. Top Gun 1 fue presenta...
  • Ficha técnica: Título original Don Quichotte (Don Quijote) Año 1933 Duración 81 min. País: Francia Dirección: Georg Wilhelm Pabst Guion Paul Morand, Georg Wilhelm Pabst (Novela: Miguel de Cervantes. Diálogos: Alexandre Arnoux) Músic...
Ver todo

¿De parte de Dios o del Diablo?

  • De pequeños nos decían muchas veces “que hay que ser correctos, que se debe ser una persona en todo el sentido de la palabra, correcta”  ¿Pero que era ser correcto? Tenemos la concepción que ser correctos estaba relacionado con la figura de nuestros padres, o hacer lo que en la iglesia en misa el sacerdote y el catecismo ordenaba: “hacer el bien, no hacer lo que no quieras que te hagan a ti”. Bien, pienso que hoy en día en un panorama más académico se debe retomar la ética y la moral, ya no mitificadas por la jerarquía religiosa sino vistas como herramientas de cuestionamiento entre el bien y el mal en una sociedad.

    Estas herramientas nos dan una respuesta, ya no vista desde la religión, identificada con Dios y retribuida por él mismo,  sino desde una perspectiva moral con parámetros, condiciones y valores orientados hacia el beneficio de una sociedad. En otras palabras, una ética que se encuentra en la libertad de elegir que es bueno y que es malo, que fundamentos tiene para elegirse de acuerdo a la moral, a sus parámetros al beneficio de la sociedad y la libertad de las otras personas.

    A partir de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y de los Derechos del hombre y del ciudadano,  se empieza a hablar de libertad e igualdad de las personas que conforman un estado en donde convergen derechos y deberes tanto del estado con el ciudadano y viceversa. Esta búsqueda de igualdad culmina de alguna manera con la Declaración de los Derechos Humanos cómo respuesta a la atrocidad de la Segunda Guerra Mundial

    A continuación me referiré a dos de los derechos que se manifiestan en estos documentos universales y fundamentales para  el desarrollo de igualdad humana: Expresar libremente opiniones y el derecho a la privacidad. La Declaración de los Derechos Humanos nos dice:

    Artículo 19.

    • Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

    Artículo 21

    • Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

    Igualmente nuestra constitución colombiana también los aprueba en los  artículos 15 y 20.

    Entonces surge una pregunta: ¿Cómo hacer cumplir estos derechos hoy, en el mundo digital, en la red en donde el intercambio de información es constante y nuestra información se encuentra resguardada en “información en la nube”? Parecería que no somos dueños de nuestra información, nuestros datos personales pueden ser preservados y/o manipulados por las compañías, cuando aceptamos las condiciones de uso de las herramientas disponibles o llenamos un formulario. ¿Qué hacer?

    Quisiera regresar al principio de este escrito, a la ética y la moral racional y por qué no a la moral religiosa, tenemos la posibilidad de escoger si está bien plagiar o no, si está bien no respetar la opinión de alguien o simplemente publicar datos privados de alguien ¿Es ético, es moral? Va de acuerdo a cada persona  en decidir, si se escoge la violación de la privacidad, va en contra de los  derechos humanos a la decisión conjunta de una sociedad universal. Por consiguiente estaremos afectando la libertad de otra persona y su privacidad, su derecho o en un contexto macro a una sociedad. No está bien tomar información y divulgarla o plagiarla  porque esto afecta al individuo y su sociedad, afecta nuestro común derecho a la privacidad.

    ¿Y por qué no irnos al lado de la moral religiosa?: “No hagas, lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Es algo sencillo, pensar en la otra persona y respetar su derecho, su espacio en la red. Si quiero que me respeten, debo respetar.

    Cómo bibliotecólogos debemos velar para que esto se cumpla, no porque se encuentre en documentos internacionales o gubernamentales como la declaración de libertad de expresión de la OEA, sino por el respeto a la libertad “del otro ciudadano”, que como yo tiene derechos y deberes para intercambiar información e ideas tranquilamente. Cómo profesionales estamos llamados a culturizar nuestro entorno, desde los centros de información estamos llamados a esta alfabetización que no solo se basa en el avance tecnológico sino también en el desarrollo humano. ¿Para qué nos sirven equipos de última tecnología si dentro de las bibliotecas no hay un personal con principios éticos y morales? De nada nos sirve tener los recursos físicos y tecnológicos si no tenemos los recursos humanos competentes que respeten la información y el derecho a la privacidad de los usuarios.

    La biblioteca es un organismo vivo en donde se educa a los ciudadanos de la sociedad, se interactúa entre libros, experiencias e información. Al enseñar al usuario el buen uso tecnológico de los recursos conjuntamente con el  buen uso de nuestra información y la de los demás, a respetarla a indicarles que existen derechos y deberes, podremos tener ciudadanos autónomos y mediáticos que utilicen la información adecuadamente para transformarla en saber, en beneficio del entorno social.

Comentarios

0 comentarios